¿Y si bajamos a segunda?

7 09 2012

Fue después del varapalo contra el Levante y de llevar 0 de 9 puntos, cuando comencé a leer comentarios en twitter sobre una hipotética bajada a segunda división que forzase una limpieza en el club. Reconozco que en caliente yo lo he dicho muchas veces y que, muchas veces, hay que dar un paso atrás para coger carrerilla y dar un salto más grande, pero, si lo pensamos fríamente, un hipotético descenso sería una hecatombe de resultados incalculables… o si?

La teoría es bajamos a segunda, se hace limpieza y los directivos actuales dejan el club con savia nueva y hacemos un ascenso rápido a primera, como la última vez, con el club regenerado y reinventado. Pero no olvidemos que el fútbol de ahora no tiene nada que ver con el fútbol de hace 20 años y que antes un descenso era un trauma psicológico, pero un descenso ahora lo puede ser también económico. Supongamos que sí, que ante ese hipotético descenso, se regenera la cúpula y se regenera el club. Nos dejaría un club con casi 200 millones de deuda pero que, en segunda, bajarían mucho nuestros ingresos por televisión, muy probablemente la cuota de socios, descendería el patrocinio de la camiseta y, muy probablemente, descendería el ingreso por otros patrocinios. Es decir, pasaríamos a estar en segunda, con muchos menos ingresos que en primera, pero debiendo la misma cantidad y, por lo tanto, los mismos gastos. Si ahora a duras penas sobrevivimos, esto podría ser un golpe mortal para el futuro de la entidad.

No, por mucho que sea “tentador” y alguna vez en caliente yo lo diga, no creo que el descenso a segunda nos interese, ni por mucho que provoque la marcha de la directiva y la tan cada vez más deseada regeneración del club.

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