Fuera nos conocen mejor de lo que pensamos

28 06 2017

Hace unos días me encontraba con este tweet de UnhombreC (al cual conozco de hace muchos años, de nuestros tiempos de comentar en Diarios de fútbol, mucho antes del boom de las redes sociales, pero todavía no conozco en persona) al cual contesté “Jo he viscut a Amsterdam i Londres i em vaig trobar lo mateix. Ens coneixen fora millor de lo que ens pensem.”, pero me gustaría aprovechar el blog para poder desarrollar un poco más.

Como ya sabéis muchos, en 2011 me marché a vivir a Holanda, más concretamente a Haarlem (a 15km de Amsterdam) donde estuve viviendo hasta finales de enero de 2012, cuando me mudé a UK para vivir durante medio año en Londres, antes de volver a Barcelona en julio del 2012. Como algunos también sabéis, llevo desde mayo de este año viviendo en Berlín.

Gracias a las redes sociales las distancias se acortan. En Twitter puedo hablar con pericos como si estuviese en el trabajo, en Facebook puedo seguir las noticias del club como antiguamente hacía con los diarios, pero aún así la distancia sigue estando y el españolismo en la distancia se vive muy diferente. Pero una de las cosas que me ha aportado el haber vivido fuera y en varios países es poder ver, de primera mano, la visión que se tiene de nosotros.

Como muchos (todos) de vosotros, yo estaba acostumbrado a lo que la corte de idiotas no paraban de repetirnos en nuestra casa, Barcelona: “no sois nada”, “no os conocen ni en vuestra casa”, “sois unos mataos”, etc. Así que salir fuera de esa zona, era una buena prueba para saber cuánta gente nos conocía fuera y qué pensaban de nosotros.

Mi primera sorpresa me la comencé a llevar en Holanda. No es una novedad si os comento que Holanda es un país con cierta simpatía hacia el Barcelona. No por nada en especial, no porque sean culés. Principalmente por tres razones. Primera, les encanta Barcelona, la ciudad. El sol, la comida, la mentalidad,… No era lo mismo si decía que era de España o Cataluña que si decía que era de Barcelona. Las caras les cambiaban, pasando de la indiferencia (otro extranjero más) a mostrarse más amigables. Como es una cultura también muy futbolística, cuando miran a la ciudad de Barcelona hay un equipo que destaca por encima de otros. La segunda razón es Cruijff. Y la tercera razón es la época en la que el Barcelona fichó a muchos holandeses.

Teniendo en cuenta todo esto y lo mataos que somos los pericos, que nos nos conocen en nuestra casa, tendré que explicar a todo el mundo quiénes somos, qué es el Espanyol y porqué no soy culé, pensaba. Pues no. Obviamente, cuando decía que era de Barcelona me preguntaban si era seguidor del Barcelona. Cuando decía que no, solía encontrarme dos tipos de respuestas. Los que me preguntaban si era del Madrid y cuando decía que no pasaban a la siguiente fase, los del otro grupo. Era el grupo que me preguntaba si era del Espanyol, la gran mayoría. Sí, para mucha gente ser de Barcelona y no ser del Barcelona implicaba, por lógica, ser del Espanyol, porque también era un equipo de Barcelona.

Conocían el club, me sabían decir muchos lo que habíamos hecho la temporada pasada o, incluso, la jornada anterior. Incluso conocía la realidad del Espanyol en Barcelona, lo que significaba ser perico en una ciudad con un equipo tan grande y, algunos, incluso llegaban a empatizar. Tantos años mintiéndome, tantos años faltándome al respeto que me sorprendía que a 1500km de mi ciudad no hiciese falta explicarles mucho sobre quiénes éramos.

No sé si todavía la guardo, pero sin entender ni una sola palabra, durante las primeras semanas me compré el ejemplar que había a la venta de la revista Voetbal Internationaluna prestigiosa revista holandesa de fútbol. Hacía un especial al fútbol en Barcelona donde hablaban, especialmente, del Barcelona. Pero la razón porque me lo compré fue porque dedicaban unas cuantas páginas (2, 3, 4… no lo recuerdo) a nuestro club. A repasar nuestra historia, nuestra situación en Barcelona, lo que significa ser perico en Barcelona. Extraños en nuestra casa.

En Londres la situación no fue my diferente. Allí la gente le gusta mucho más el fútbol, aunque no tienen tanta predilección por Barcelona y el Barcelona como en Holanda. Pero, al final, las conversaciones se resumían en lo mismo. Si no era del Barcelona, sabían que podía ser del Espanyol, lo encontraban normal, empatizaban y entendían a la perfección nuestra realidad. Incluso llegué a tener un compañero de trabajo Nigeriano que se alegró de saber que era perico y no era culé y él mismo, sin yo decirle nada, me dijo que su jugador favorito era Tamudo y la alegría del Tamudazo.

Ahora en Berlín no he tenido la oportunidad de hablar todavía con nadie, pero de todas formas ya sé que no somos extraños fuera. Lo seremos en casa, pero no en otros países.

Para acabar os dejo con este vídeo (cortesía de nuestro amigo Jorg Rademaker) de un famoso periodista deportivo holandés hablando de nuestro Espanyol. Aprovechando que se jugaba un derby en Cornellà, hizo este especial repasando nuestra historia (con algunas pequeñas imprecisiones 🙂 ) y, sobre todo, de nuestros tres estadios donde hemos jugado: Cornellà, Montjuich y el mítico Sarrià. Consejo: activaros los subtítulos si queréis enteraros de algo 😀

 

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