Valores de nada, ejemplo de poco

24 12 2010

Hace unas semanas me enteraba de un par de noticias que me dejaban sin palabras del populismo barato que se puede llegar a mover alrededor del fútbol. Eso, o que hay cosas que no entiendo y espero que alguien me las sepa explicar.

La primera es una entrevista en La Vanguardia a un periodista autor de un libro llamado El método Guardiola. En esta entrevista dice cosas como llamar Método Guardiola al método de liderazgo basado en el sentido común (algo que es más viejo que la propia vida) o la que más me gusta a mí, donde dice que Guardiola es el mejor líder de Catalunya y con diferencia (espero que lo compare con los líderes políticos o grandes directivos, porque sino…) Para que no haya malentendidos, donde pone Guardiola se podría poner Pochettino.

Sí, creo que ambos son dos grandes líderes (y lo han demostrado) o, como está de moda ahora, Team Leader. Guardiola llegó a un Barcelona en decadencia y lo ha convertido en un equipo capaz de ganarlo absolutamente todo. Pochettino (aunque nunca se le ha reconocido y nunca se hará) llegó a un club donde el equipo y la afición estaban deprimidos, desanimados y planificando la siguiente temporada en segunda y consiguió hacer una remonatada inimaginable y, esta temporada, colocar al equipo en puestos Champions. Sí, pueden ser ejemplos de liderazgo (la suerte que tienen ellos de ser figuras públicas) y grandes ejemplos de como el trabajo en equipo puede hacer que se consigan metas increíbles.

Primero llamar Método Guardiola a algo que te enseñan en cualquier curso de gestión de proyectos. He hecho dos cursos de Project Management y lo primero que me dijeron en la primera clase fue: “la gestión de proyectos se basa en saber aplicar el sentido común”. Segundo, por muy buen líder que sea un entrenador de fútbol creo que tienen una serie de privilegios que no se puede comparar con la vida real. Cada año pueden rehacer su equipo, tienen las ventajas de poder escoger cada temporada a los mejores dentro de su presupuesto, si un jugador sale conflictivo (Eto’o, Ibrahimovic,…) tienen ciertas “facilidades” para deshacerse de él… Unas ventajas que la gran mayoría de líderes y jefes de equipo no tienen. Por ejemplo, un líder de equipo cualquiera, tiene que aguantarse con los componentes conflictivos y saberlos gestionar para que el equipo siga rindiendo.

El segundo tema que me sorprendió es cómo un diario (creo que era el dirario Qué) decía que el Barça y sus jugadores representaban los valores de Catalunya. ¡Vamos hombre! ¿Un futbolista va a representar valores? Un privilegiado que, si quiere, no tendrá agobios económicos en su vida, que no necesita madrugar, que trabaja 2 horas diarias y que lo tiene casi todo, ¿representa los valores de una sociedad? No creo que representen los valores de sacrificio, esfuerzo, trabajo o fuerza de voluntad.

Vuelvo a repetir que no tiene nada que ver con el Barcelona, sino con el mundo del fútbol en general. Los ejemplos son culés porque son los únicos ejemplos y modelos a seguir que nos enseñan en Catalunya.

En definitiva, populacho y demasiado barato. Eso, o hay algo que no entiendo y estoy equivocado.

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Bienvenido, Pep

16 03 2010

Para los que seguimos el mundo del fútbol, una de las formas que podríamos agrupar los protagonistas de este deporte es en los tres grupos: los que nos hacen gracia y caen bien, los que no podemos ni ver y los que ni una cosa ni otra y nos son indiferentes. Para mí, el entrenador de nuestro gran rival ciudadano, Pep Guardiola, en su etapa de jugador, formaba parte de este último grupo. A pesar de su gran calidad y lo admirado que era por todo el mundo, era un jugador que me era indiferente y no me decía nada.

En su etapa como entrenador, a pesar que me sigue pareciendo una persona bastante apática y sin decirme nada, si que lo veo diferente. No sólo por lo que ha conseguido en su primera temporada como entrenador de élite, sino porque siempre ha demostrado, ante los micrófonos, una educación y un saber estar que muy poca gente de este mundo sabe demostrar. No sé si es su forma de ser, si es una fachada hipócrita o una combinación de ambas cosas, pero al menos suele demostrarlo. Por eso el otro día, cuando volví de mis 2 semanas de destierro de vacaciones por Tailandia, me sorprendió mucho ver unas declaraciones suyas llamando mentiroso al árbitro Clos Gómez.

Obviamente si eso es cierto o no, ni lo sé, ni lo sabré. Eso sólo lo saben ellos dos, los que tenían alrededor y no creo que mucha gente más. Está claro que uno de los dos miente (el árbitro o Guadiola) y supongo que será el árbitro, para que Guardiola se atreva a hacer una rueda de prensa semejante. Pero lo que sí que le diré a Guardiola es Bienvenido.

Bienvenido al club de los que sufrimos las mentiras de los árbitros en las actas, de vez en cuando. Bienvenido al club de los que los árbitros se inventan penalties en los últimos minutos que nos impiden ganar partidos. Bienvenido al club de los que los árbitros se nos inventan expulsiones e, incluso, a veces después lo reconocen. Bienvenido al club de los que los árbitros nos fusilan a faltas inocentes que terminan desquiciando a los jugadores. En definitiva, bienvenido al club de los que nos sentimos maltratados y vilipendiados contínuamente por el estamento arbitral que nos chulea contínuamente.

Al menos, espero que sus palabras hayan sido escuchadas y esto mejore. Pero para todos, no sólo para unos pocos.

Actualizado (17/03/2010): Parece que el comité de competición ha expedientado a Guardiola por llamar mentiroso a Clos Gómez, por poner en el acta algo que no es cierto. La demostración de que el estamento arbitral siguen siendo unos chulescos mafiosos intocables. Ahora entiendo cuando nuestro presidente, después de una de las miles injusticias que sufrimos, sale diciendo que no habla porque no puede y no le dejan. No me extrañaría que estuviese amenazado por la federación o el comité.