Semifinales. Ahora que pase lo que sea.

30 01 2015

espanyol12 de abril del 2007, Lisboa, Estádio da Luz. Después de un primer partido en Montjuich donde, como una  apisonadora, arrollamos al Benfica en una primera parte y nos dejamos marcar dos goles, sufrimos lo insufrible durante 90 minutos. Ocasión clara de Jonatas, el histórico paradón de Gorka. Fue la última vez que nos clasificábamos para unas semifinales de un torneo importante. Unas semanas después, en mayo, jugábamos contra el Werder Bremen nuestras últimas semifinales hasta el momento.

Ya han pasado casi 8 años desde entonces. Ocho años desde que escuchamos por última vez la palabra semifinales. Demasiadas cosas han ocurrido en este tiempo. Hemos desmontado el equipo n-ésimas veces, hemos fichado buenos jugadores, también muchos paquetes, campo nuevo, la deuda ha crecido a unos límites inasumibles y peligrosos y, a raíz de esta deuda, la plantilla se ha ido debilitando temporada tras temporada. Con todos estos acontecimientos ocurridos durante todos estos años, nunca tuvimos en mente el volver a jugar unas semifinales a corto/medio plazo, sólo sobrevivir y poder superar esta situación tan peligrosa. Pero aquí estamos, en semifinales ocho años después.

Por eso digo que ahora que sea lo que sea, la competición ya se puede considerar un éxito. Obviamente, una vez en semifinales, es para ganar y poder jugar la final. Pero poder vivir, tantos años después una semifinales, sentir esta ilusión, estos nervios, la adrenalina, el corazón a 1000. Vivir estos momentos olvidados y que pensábamos que tardaríamos muchos años a vivir es un éxito.

Tenemos 180 minutos por delante, 180 minutos que son un premio para todos, 180 minutos que nos merecíamos, 180 minutos donde sólo está permitido disfrutar.

Y ahora que pase lo que sea… Pero las semifinales son para ganarlas.





Marcats: 25 anys d’una UEFA extraordinària

19 05 2013

Ayer se cumplieron 25 años de la UEFA del 1988, la UEFA de Leverkusen. Muchos recuerdos, muchas anécdotas, muchas imágenes,… pero con un final doloroso, muy doloroso. Podrán pasar mil años, podremos tener una época exitosa, pero el dolor de aquella UEFA y su cicatriz nunca desaparecerán. Pero una segunda parte, una prórroga y unos penaltis fatídicos no deberían ensombrecer la competición sensacional y enorme que hicieron aquellos jugadores cuando, recordemos, la UEFA todavía era una competición prestigiosa y no en lo que la han convertido ahora.

Como bien lo ha sabido titular el documentar hecho por TV3 Marcats, fue una competición que nos marcó a todos. 25 años después yo todavía tengo grabado en mis retinas el penalty de Losada con mucha mayor fuerza que el de Torrejón en el 2007. Aquel equipo y aquella competición, como a otros muchos, a mi me marcó. Yo tenía 11 años, pero la noche del 18 de mayo de 1988 me costó dormir mucho, viendo una y otra vez aquel penalty.

Supongo que por el dolor y por intentar olvidar este episodio de nuestra historia no se ha hecho justicia con aquel equipo. 25 años después, por fin, se hará. El club les tiene preparado un merecido homenaje para día del derby y TV3 ha realizado un grandísimo y emotivo documental, todo gracias al gran perico Oriol Vidal. No os lo perdáis.

Como también es muy emotivo el documental que dejo a continuación de @danimonti77

Después de tantos años todavía no puedo evitar que se me escape alguna lagrimilla recordando aquella competición. Especialmente difícil volver a repasar y recordar el partido de Alemania.





Fútbol, deudas y la UEFA

28 07 2010

Estamos viviendo un inicio de temporada bastante combulso y atípico para lo que nos tienen acostumbrados últimamente. El mercado futbolístico está completamente parado, a pesar que el Mundial ya ha finalizado, y los clubs de fútbol sólo hablan de números, contabilidad, deudas,… El Madrid lleva pocos fichajes y los pocos que ha hecho parece que están muy por debajo de lo que nos tienen acostumbrados, económicamente, los últimos años. El Barcelona, con una nueva junta directiva, sólo hablan de pérdidas, deudas astronómicas y límites presupuestarios para fichajes. El Valencia necesita vender a su dos estrellas (David Silva y David Villa) para poder cuadrar números y tener un club viable que no entre en quiebra técnica. Nosotros, en la tónica de cada año: pocos fichajes y todos cedidos o a coste 0. Y si los tres primeros equipos de la temporada pasada están así, cómo estarán los demás.

Pero en el lado más “dramático” tenemos al Real Mallorca el cual todo apunta a que será expulsado de una Europa League, a la que se clasificó la pasada temporada brillantemente, por sus problemas económicos. El Mallorca está endeudado como cualquier otro equipo de la Primera División, pero, además, se encuentra dentro de un concurso de acreedores (antiguamente conocido como suspensión de pagos) y, parece ser, que ha sido declarado como económicamente no viable. Estas dos cosas han hecho que la UEFA no le otorgue la licencia necesaria para participar en la próxima edición de la Europa League.

Es un momento duro por el que están pasando, ya que la ilusión de unos jugadores y una afición ganada en el campo está a punto de ser denegada administrativamente pero, aunque pueda parecer duro decirlo, me parece bien. Al igual que pensaba hace años con el Sevilla y el Celta y la chapuza de la liga de 22 equipos, creo que el Mallorca debería quedar fuera de la competición. Podemos pensar que la norma es justa o no y podemos estar más de acuerdo o no, pero las normas están para cumplirlas y eso es lo que debería hacer la UEFA con el Mallorca (como tenía que haber hecho la LFP con Sevilla y Celta y no se atrevió a hacer).

El Mallorca estaba sobreaviso, sabía que en su situación no obtendría licencia UEFA, así que tuvo tiempo para corregirla, pero no pasó. Antes de pedir responsabilidades a la UEFA o de manifestarse contra ellos o llamarles peseteros, lo que se deberían hacer es pedir responsabilidades a su directiva, los verdaderos culpables de que el Mallorca el año que viene no pueda jugar una Europa League que se ganaron merecidamente los jugadores en el campo. El fútbol ha llegado a una situación económica insostenible que hay que corregir inmediata e inevitablemente o la explosión puede ser dramática, por lo que medidas como ésta pueden ser correctivas y necesarias.